Por primera vez desde 1998, la selección masculina de Noruega se ha clasificado para un Mundial de la FIFA, despertando una gran expectación en torno a una generación de jugadores especialmente talentosa, liderada por su gran referente, Erling Haaland.
En Noruega, el Mundial de 2026 coincidirá de lleno con el verano y las vacaciones escolares, una época en la que las rutinas se vuelven más flexibles y el consumo de medios se desplaza fuera del salón de casa. Hay además dos factores muy propios del país que hacen prever que el consumo fuera del hogar tendrá un peso especialmente relevante durante el torneo.
En primer lugar, Noruega cuenta con una fuerte cultura de segundas residencias. Cerca de la mitad de la población tiene acceso a una, y su uso se intensifica durante los fines de semana y las vacaciones escolares, convirtiéndolas en un entorno ideal para seguir el Mundial en familia.
En segundo lugar, el fuerte arraigo del fútbol en el país hace que el Mundial se viva también como una experiencia social. Bares, restaurantes, hoteles y pantallas gigantes pasarán a formar parte de la rutina de seguimiento de los partidos, especialmente cuando juegue la selección nacional. Además, los reguladores han flexibilizado las restricciones de licencias para facilitar la emisión de partidos de madrugada, ya que muchos encuentros comenzarán a partir de las 2:00 h.
Sobre el servicio de medición en Noruega
Desde 2018, Fifty5Blue opera el servicio de medición híbrida de televisión y vídeo online en colaboración con el Comité Noruego de Propietarios de Medios. El sistema combina un panel dentro del hogar, compuesto por unos 3.000 individuos, con un panel específico de consumo fuera del hogar de alrededor de 1.500 individuos, lo que permite capturar la audiencia total del Mundial en múltiples contextos de consumo.
El panel fuera del hogar funciona mediante audímetros portátiles (“Rate on Air”) que los panelistas llevan consigo. Estos dispositivos detectan contenidos mediante la tecnología watermark allí donde se encuentre la persona: en una segunda residencia, un bar, un restaurante o cualquier otro espacio público.
La tecnología Bluetooth instalada en el hogar permite determinar cuándo el audímetro portátil está dentro o fuera de casa, facilitando una medición clara del consumo dentro y fuera del hogar. El modelo de reporting es, por tanto, sencillo y consistente: residencia principal frente a cualquier otro lugar.
El diseño global del sistema de medición se centra en las dimensiones que necesita el mercado: ubicación del consumo (dentro o fuera del hogar), modalidad de consumo (en directo, diferido o bajo demanda) y tipo de dispositivo (televisión, ordenador, tablet o smartphone).
Contar con un enfoque consistente de ContentID también resulta fundamental para garantizar una detección fluida y homogénea. Para ello, se utiliza un identificador único tanto en las etiquetas online como en los registros de emisión lineal, facilitando una medición más clara y consistente entre plataformas y tipos de contenido.
De cara al torneo
El impacto del Mundial no reside únicamente en su cobertura, sino también en la calidad de la atención que genera. Y esa atención suele amplificarse fuera del hogar, donde el consumo se convierte en una experiencia compartida y altamente emocional. Para medios, agencias y anunciantes, este enfoque garantiza que toda la audiencia quede correctamente reflejada.
El Mundial en Noruega será un ejemplo muy relevante del poder que sigue teniendo el deporte en directo para reunir a las personas, y de cómo esas experiencias colectivas de visionado ocurren tanto en distintas plataformas como en distintos lugares.
A medida que avance el torneo, volveremos con nuevos datos para analizar cómo evolucionan las audiencias en los partidos clave y cómo se desplaza el consumo entre el hogar y los entornos fuera del hogar durante el verano.